lunes, 10 de mayo de 2010

‎​EL NEGRO Y EL ABANICO

-Doctor, tengo el siguiente problema: cuando hago el amor con mi mujer, me da la impresión de que no siente nada. Algunas veces, incluso, se duerme... ¡¡¡Figúrese!!!   
-Eso tiene una explicación científica. Algunas mujeres cuando se excitan se acaloran tanto, que les es imposible sentir nada. Trate de hacerle el amor y abanicarla al mismo tiempo.   
-¡Gracias, Doctor!   
Y esa noche asi lo hizo, pero cuando atendía al abanico, no atendía lo otro. Asi que contrató a un Negro para que la abanicase, mientras el le hacia el amor.   
-Dále, Negro. Abanica! ¿Sientes algo ahora, mi amor?   
-No, nada.   
- ¡¡ Mas fuerte, Negro del Carajo!  ¿Y, ahora, mami?   
-Nada, nada...   
-A ver, Negro. Dáme  acá ese abanico y tú dále a ella.   
El Negro se pone encima de la mujer y empieza con lo suyo, mientras el marido la  abanicaba.   
-¿ Y, ahora, cariño, sientes algo?   
-Siiii... ahora siii... ahhhh...  AHHHH...!   
-  Ves, Negro e´ mierda ...  ¡¡¡Asi es que se abanica...:'(
Atentamente,

Pedro Del Medico P.
pdmp@interhoster.com
GNU/Linux User #144076
http://counter.li.org/cgi-bin/runscript/display-person.cgi?user=144076
Si tienes una manzana y yo tengo una manzana y las intercambiamos,
entonces tu y yo todavía tendremos una manzana.
Pero si tu tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos esas
ideas, entonces cada uno de nosotros tendrá dos ideas.

George Bernard Shaw