Dos matrimonios - uno Caraqueño y otro Maracucho - Estaban jugando a cartas en la casa de los caraqueños, cuando al Maracucho se le cayó una carta en el piso, entre sus piernas. Al agacharse para recogerla, echó una miradita a la Caraqueña por debajo de la mesa y para su sorpresa, vio que ella estaba sin pantaletas.
Alterado y con el palo que le echaba chispas, se levantó y fue a la cocina a tomar un vaso de agua. La Caraqueña, disimuló y se le fue atrás. Al llegar a su lado, le preguntó:
- ¿Y? ¿Qué te pareció?
- ¡Maravilloso! - Respondió el Maracucho.
A lo que la Caraqueña, con cara de puta, le respondió: Cualquier día, por Bs 1.000,00 podemos hacer lo que quieras. ¿Sí?
- ¡Bueno! ¡Solo dime cuándo y dónde!
- Mañana en la tarde, aquí en mi casa. Y no te preocupes que voy a estar sola. Mi marido solo llega en la noche. ¡Puedes venir!
- ¡Aquí estaré! - dijo el Maracucho atorado'.
A la tarde siguiente, el Maracucho llegó, pagó los 1.000,00 y pasó una tarde digna de 'Las mil y una noches'.
En la noche llega el Caraqueño del trabajo y le pregunta a la mujer:
- Mi cielo ¿El Maracucho estuvo aquí esta tarde?
- ¡Sí! - le respondió la mujer asustada.
- ¿Y Te dejó Bs 1.000,00?
- ¡¡¡Sí!!! – nuevamente respondió la caraqueña totalmente en pánico.
- ¡Ah! ¡Qué alivio! ¡Ese Maracucho hijo de puta estuvo en la oficina esta mañana, me pidió prestados Bs.1.000,00 y me prometió que me los dejaba esta tarde en la casa. ¡Pensé que me había jodido!
Atentamente,
Pedro Del Medico P.
pedro.medico@gmail.com
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Si tienes una manzana y yo tengo una manzana y las intercambiamos,
entonces tu y yo todavía tendremos una manzana.
Pero si tu tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos esas
ideas, entonces cada uno de nosotros tendrá dos ideas.
George Bernard Shaw
