viernes, 12 de noviembre de 2010

La monja

Una monjita se sube a un taxi en medio de la noche oscura.El taxista durante todo el camino se le queda mirando por el espejo y cuando ella se da cuenta, le pregunta:- Hijo... ¿Qué es lo que ves? - Perdón madre, me da mucha pena decírselo, yono quisiera ofenderla.- Pero, hijo mío, en mi vida yo he visto muchascosas y no creo que puedas decirme algo queme pueda ofender. - Bueno, es que toda mi vida he tenido lafantasía de que una monja me haga sexo oral.  La monja se queda sin habla y luego dice: - Pues... no lo sé, en primer lugar tendrías que sercatólico y además tendrías que ser soltero.A lo que el taxista responde emocionado:-¡Sí, yo soy católico y soy soltero!La monja se queda sin argumentos y aceptala propuesta del taxista . Este se metea un callejón y la monja lecumple su deseo. Cuando han terminado, el taxista empieza a llorar y pregunta la monja:- Hijo, ¿qué te pasa? ¿por qué lloras?-  ¡Perdóneme madre, he pecado!Soy judío y estoy casado.- No te preocupes, yo soy gay, me llamo Arturo y voy a una fiesta de Halloween...

Atentamente,

Pedro Del Medico P.
pedro.medico@gmail.com
GNU/Linux User #144076
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Si tienes una manzana y yo tengo una manzana y las intercambiamos,
entonces tu y yo todavía tendremos una manzana.
Pero si tu tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos esas
ideas, entonces cada uno de nosotros tendrá dos ideas.

George Bernard Shaw