martes, 15 de marzo de 2011

Reflexion

Un Hombre casado, fue a visitar a un sabio consejero y le dijo que ya no quería a su esposa, que pensaba separarse. El sabio lo escuchó, lo miró a los ojos y solamente le dijo una palabra: AMELA. luego calló. Pero es que ya no siento nada por ella replicó el hombre... AMELA, repuso el sabio ante el desconcierto del hombre. Después de un oportuno silencio, agregó lo siguiente: Amar es una decisión, no un sentimiento, amar es dedicación y entrega, amar es un verbo y el fruto de esa acción es el amor. El amor es un ejercicio de jardinería, arranque lo que hace daño, prepare el terreno, siembre, sea paciente, riegue y cuide. Esté preparado porque de seguro habrá plagas, sequías o excesos de lluvia, mas no por eso abandone su labor de jardinero. Ame a su pareja, es decir, acéptela, valórela, respétela, dele afecto y ternura, admírela, compréndala... Eso es todo... AMELA y verá como el AMOR nunca se fue, sólo se durmió con la cotidianidad. Pon dedicación y constancia en tu matrimonio y veras como la felicidad nunca abandonara tu hogar! (y)
Atentamente,

Pedro Del Medico P.
pedro.medico@gmail.com
GNU/Linux User #144076
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Si tienes una manzana y yo tengo una manzana y las intercambiamos,
entonces tu y yo todavía tendremos una manzana.
Pero si tu tienes una idea y yo tengo una idea e intercambiamos esas
ideas, entonces cada uno de nosotros tendrá dos ideas.

George Bernard Shaw